Tus datos: dónde están y quién los ve
En corto: tus datos están en tu ordenador, en un fichero cifrado que solo abre tu contraseña. No pasan por nuestros servidores ni por los de nadie. Y no es solo una promesa: el navegador no le deja a esta página hablar con nadie más.
Dónde están
En un fichero tuyo que se llama como tu empresa y acaba en .contabilidad.json. Lo guardas donde quieras: en tu disco, en un pendrive, en tu nube. Ese fichero es la copia buena.
En Chrome y Edge, la aplicación escribe directamente encima de ese fichero cada vez que pulsas «Guardar». En otros navegadores (Safari, Firefox) cada «Guardar» descarga una copia nueva del fichero, con la fecha y la hora en el nombre; la próxima vez abres la más reciente. El fichero dice en claro (sin abrirlo) cuántas veces se ha guardado y cuándo: nada más, ni el nombre de la empresa ni un importe.
Los originales (los PDF, fotos y XML de tus facturas, los justificantes de Hacienda, las escrituras, los contratos…) los guardas tú, en una carpeta de tu ordenador, sin cifrar: son tuyos y los ordenas a tu gusto (te recomendamos una carpeta para la empresa con subcarpetas: Facturas/Recibidas/<proveedor>/<año>, Hacienda/<modelo>…). El fichero de la contabilidad no lleva ninguno dentro: de cada uno guarda dónde está (su camino dentro de esa carpeta) y su huella (un resumen SHA-256 que cambia si cambia un solo byte). Para enseñártelos o meterlos en el expediente, la aplicación lee la carpeta que eliges (no escribe nada en ella) y busca cada uno por su camino o, si lo moviste, por su huella. Si falta alguno, lo dice y dónde debería estar: de que estén, eres responsable tú.
Si quieres, el fichero puede ir sin contraseña («Empresa» → «El fichero y su seguridad»). Te recomendamos vivamente que no lo hagas: sin contraseña, quien tenga el fichero ve toda la contabilidad de la empresa.
Además, mientras trabajas, la aplicación deja una copia en el propio navegador (en su almacén interno, IndexedDB) para que no pierdas nada si cierras la pestaña sin querer. Esa copia está cifrada igual que el fichero (si lo guardas sin contraseña, va como él: sin cifrar), no sale de tu ordenador y la puedes borrar desde «Empresa». Los papeles que has metido y aún no has confirmado (y los que entraron desde fuera de tu carpeta y aún no has puesto en ella) esperan también ahí, cifrados; cuando están en tu carpeta, o al descartarlos, se borran.
Quién puede verlos
Solo quien tenga el fichero y la contraseña (o el código de recuperación). Nosotros no tenemos ni el fichero ni la contraseña: no hay cuentas, no hay registro, no hay servidor que guarde nada.
La web es un conjunto de páginas fijas (HTML, CSS y JavaScript) servidas por Cloudflare. Cloudflare ve que alguien ha pedido la página, como con cualquier web, pero los datos de tu contabilidad nunca viajan: se cifran y se descifran dentro de tu navegador.
Por qué no es solo una promesa
La página se sirve con una cabecera de seguridad (Content-Security-Policy) que le dice al navegador con quién puede hablar. La nuestra solo permite:
- la propia web (contabilidad.wordkers.com), para cargar sus páginas y el plan de cuentas;
- api.stripe.com y api-m.paypal.com, para traer tus cobros, comisiones y transferencias, con tu propia clave (de solo lectura, guardada dentro de tu fichero cifrado) y solo si tú lo activas en «Bancos»;
- api.verifacti.com, reservado para cuando la aplicación pueda emitir facturas con Verifactu a través de tu propia cuenta (aún no lo hace);
- api.anthropic.com, solo si tú enciendes la IA en «Leer facturas» y pones tu propia clave de Anthropic: entonces, y solo con las facturas que no se dejan leer de otra forma, tu navegador le manda el PDF o la foto de esa factura (nada más de tu contabilidad) y lo paga tu cuenta. Viene apagada.
Cualquier otro intento de conexión lo bloquea el propio navegador. Además, la página no carga nada de fuera: ni fuentes, ni analítica, ni publicidad. Las tres librerías que usa el lector de facturas para leer PDF, fotos y códigos QR (pdf.js, Tesseract.js y jsQR, de código abierto) están copiadas en nuestra propia web y solo se cargan cuando lees una factura. Quien sepa, puede comprobarlo en las herramientas de desarrollo del navegador (pestaña «Red»).
Para leer facturas, la aplicación se baja entero un catálogo común de formatos de factura (cómo son las facturas de proveedores conocidos). Nunca pregunta por un proveedor concreto: eso diría a nuestro servidor con quién trabajas.
Cómo se cifra
- Tus datos se cifran con una clave aleatoria de 256 bits y AES-256-GCM, el cifrado estándar de los navegadores (WebCrypto). Si alguien cambia aunque sea un carácter del fichero, la aplicación lo nota y no lo abre.
- Esa clave se guarda dentro del fichero protegida con tu contraseña. Para pasar de tu contraseña a la protección se usa PBKDF2-SHA-256 con 600.000 vueltas, lo que recomienda hoy OWASP: hace que probar contraseñas a ciegas sea muy lento.
- La misma clave se guarda otra vez protegida con el código de recuperación que te damos al crear la empresa (128 bits aleatorios).
- Cambiar la contraseña solo cambia esa protección; tus datos no se tocan.
Lo que tienes que saber
- Si pierdes la contraseña y el código de recuperación, nadie puede abrir el fichero. Ni nosotros. Por eso el código se imprime y se guarda lejos del ordenador.
- Si pierdes el fichero, lo pierdes. Haz copias (en otro disco, en tu nube). Al estar cifrado, puedes guardarlo en cualquier sitio sin miedo a que lo lean.
- Si usas un ordenador compartido, pulsa «Cerrar» al acabar: la clave se borra de la memoria. La copia del navegador sigue cifrada.
Qué hace y qué no
La aplicación registra las facturas que haces y las que recibes y lleva los libros (Diario, Mayor, balance de sumas y saldos, libros registro del IVA). No emite facturas: las facturas se hacen con tu programa de facturación, que es el que tiene que cumplir Verifactu.
Es software libre de usar: Karb and Sil · Editorial Wordkers · CC BY 4.0. No es asesoramiento fiscal ni contable; ante la duda, consulta con tu gestoría.